sábado, 3 de junio de 2017

Un curso de Milagros y Advaita

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Un Curso de Milagros, una enseñanza no-dual

Un Curso de Milagros, una enseñanza no-dual

Notapor Toni » 27 Abr 2013, 01:25
¡Hola! Soy nuevo en este foro y se me ha ocurrido escribir.

Quería compartir aquí la mención a una enseñanza que, a pesar de su ropaje cristiano, bien entendida es un enfoque netamente no-dual. Lo incluyo en esta sección del foro porque no he visto referencias por aquí a esta enseñanza, y el título del foro se centra en la palabra “Advaita”. La enseñanza de Un Curso de Milagros (en adelante lo abreviaré con sus siglas: UCDM) me parece encasillable como una enseñanza afín al advaita, pues de lo que no me cabe duda es de que es una enseñanza no-dual. He leído que el término “Advaita” puede traducirse como “no-dos” o “no-dualidad”. Por lo tanto, UCDM sería una enseñanza “advaita” en cuanto al significado (por ser una enseñanza no-dual), aunque no es “advaita” en cuanto a lo que la palabra “advaita” suele designar cuando es usada como etiqueta: referida al advaita clásico de procedencia hindú, sobre todo a partir de Gaudapada y Sankara. 

Puesto que aprecio mucho la web asociada a este foro (http://www.advaitainfo.com/), y he visto afinidades, he sentido el impulso de mencionar UCDM, por si a alguien pudiera resonarle y servirle como una ayuda más en su “proceso espiritual”. En mi caso he encontrado enormes semejanzas principalmente entre UCDM y Ramana Maharshi, así como con Nisargadatta Maharaj, eso a mi parecer. Y leyendo en advaitainfo, he conocido los textos (entre otros) que en esta web se han aportado de Robert Adams, quien también me estremece (¿de satisfacción? jejeje) por su afinidad con UCDM. 

Y me ha parecido interesante mencionar en este foro UCDM porque, no sé si es cosa mía o qué, pero UCDM, siendo una enseñanza no-dual, me parece que pasa un poco desapercibido en el ambiente “advaita”, cosa que no veo que suceda con el zen (aunque sea budismo) u otros enfoques. Tal vez UCDM tenga el inconveniente inicial del “ropaje” que usa: un lenguaje cristiano, con recursos también de psicología pero… tanto las palabras “cristianas” como la jerga psicológica se usan con un sentido diferente al usual, lo cual puede despistar a quien no profundiza en este camino. 

Que el “ropaje” o lenguaje superficial sea un lenguaje cristiano no debería ser un problema para los buscadores serios, puesto que hay textos como por ejemplo “La nube del no-saber”, que provienen de la tradición cristiana pero han sido reconocidos por algunos gurus de advaita como enfoques no-duales. En el caso de UCDM el énfasis en la no-dualidad es de hecho esencial, y mucho más completo en sus explicaciones que “La nube del no-saber”. 

A primera vista puede parecer que UCDM no fuese tan no-dual (por lo visto hay miles de personas que siguen UCDM entendiéndolo de una manera dualista o semi-dualista), pues su lenguaje y simbología puede despistar hasta que no se profundiza en ello. Por ejemplo usa el concepto de “perdón” pero en UCDM el perdón no significa ni lo que coloquialmente llamamos perdón, ni lo que el cristianismo tradicional se llama perdón. En UCDM la palabra “perdón”, entendida según las propias aclaraciones que da, se asemeja mucho a lo que en el advaita clásico se llama “discernimiento”, porque el perdón de UCDM consiste en reconocer lo falso como falso, y luego descartarlo. Reconocer lo falso como falso es bastante similar al “discernimiento”, y el descartar lo que se ha reconocido como falso se asemeja a lo que en el advaita clásico se llama “desapego”: cuando reconoces que algo es irreal, ya no se aferra uno a ello. Entonces se desapega de eso, lo cual es favorable para el despertar. 

El propio título de UCDM puede despistar mucho (“Un curso de milagros”), porque la palabra “milagro” tampoco se usa del modo habitual (casi ninguna palabra se usa del modo habitual en UCDM). El concepto de “milagro” lo usa de varias maneras complementarias, y la principal es el de pensamiento correcto (el clavo que saca otro clavo), o el perdón. En un mundo dualista (que es el que experimenta la ilusoria persona antes de su despertar), el que uno no se deje llevar por el hábito de juzgar y en cambio se abra receptivamente al discernimiento, es un auténtico milagro. 

Puesto que de lo que va UCDM es principalmente de reconocer la paz interior (la cual siempre es), bien podría haberse titulado: “Un curso para la paz”, o “para reconocer la paz interior”. Pero se puso el título que se puso. En parte quizás eso sirva para desalentar a los buscadores superficiales que le dan todavía demasiada importancia a la superficie de las palabras, sin captar el mensaje profundo que se trata de señalar mediante ellas. Ya que esos buscadores estarían por así decir un poco “inmaduros” para confiar y aprovechar plenamente los beneficios de una enseñanza como la de UCDM. De todos modos la “inmadurez” es un concepto muy relativo, pues la sinceridad lo desvanece por completo: un buscador sincero es un buscador maduro. No se necesita otra cosa que sinceridad. El resto, una vez que hay sinceridad, el Maestro Interno o Sad Guru lo está dando ya. Es Gracia. 

A mí personalmente, puesto que en Advaita resueno principalmente con Ramana Maharshi, cuando empecé a profundizar en Ramana y coincidiendo con mi descubrimiento de UCDM, diría que UCDM me ayudó a comprender mejor a Ramana Maharshi, y también Ramana Maharshi me ayudó a comprender mejor UCDM. Y el hecho de que en ocasiones el lenguaje que usaban era tan diferente (otras no tanto) lo convertí en un estímulo, pues me resulta inspirador captar la esencia de un mismo mensaje cuando es explicado con lenguajes tan diferentes. En cierto modo con UCDM tuve que re-entrenar mi mente para leer desde cero (sin prejuicios) palabras como “Padre”, “Hijo”, “Espíritu Santo” y no confundirlas con dualidad o separación en el mensaje, sino llegar a comprender que es una simbología muy útil también para una enseñanza no-dual. Comparando con el advaita clásico, el “Padre” de UCDM sería similar al Absoluto (metáforas aparte: sin forma, etc). El “Espíritu Santo” se usa con algunas afinidades a los términos orientales “Ishwara” (o como se escriba jejeje) y sobre todo el “Sad Guru” (Guru interior). Con esto me refiero a que es fácil que alguien que llega a UCDM de repente lee “Espíritu Santo” y puede pensar: “¡Uy, esto es muy religioso, no me interesa!”, y sin embargo es paradójico que sí acepte de muy buen grado ideas muy similares si simplemente se usan los términos equivalentes en el idioma sánscrito… ¿por qué será? 

Otro ejemplo es la palabra “Cielo”, que en UCDM no se usa para referirse al típico cielo cristiano sino que se refiere a la no-dualidad, el puro Ser, lo ilimitado sin forma. Algunas veces UCDM usa directamente las palabras de Ramana Maharshi: “estado natural”, pero generalmente UCDM prefiere usar un lenguaje cristiano, cada maestrillo tiene su librillo. El asunto es que cuando hacemos el “esfuerzo” por comprenderlo (y comprender UCDM suele requerir algo de disciplina, ya que pocos lo entienden a la primera) los beneficios son muy fructíferos, desde el punto de vista de reconocer la paz y de contribuir en nuestro proceso de despertar. 

La palabra “Dios” en UCDM es usada como equivalente a lo que Ramana Maharshi llama puro ser o Sí Mismo. Las palabras no son lo importante: si uno sondea el mensaje global, es cuando comienza a comprender el sentido profundo de algunas palabras. 

Bien, dicho esto, avisar que en UCDM pueden parecer darse algunas paradojas (aparentes auto-contradicciones, o amagos de “dualismo”) que se dan también en el Advaita, por lo cual depende de nuestra buena voluntad el abrirnos receptivamente y así superarlas, ya que las contradicciones solamente están en nuestra mente, no en la enseñanza en sí. 

Si alguien no conocía nada de UCDM y le interesa, puede ser útil decir que en mi caso me fue de ayuda leer primero al escritor Gary Renard, su primer libro: “La Desaparición del Universo”. Pues ese libro sirve como introducción a UCDM, ayuda a poder comprenderlo rápidamente, explicándolo en un lenguaje más coloquial. Hay un problema con Gary Renard cuando se tienen determinados prejuicios, es el siguiente: Gary Renard cuenta en su libro que se le aparecieron dos “maestros ascendidos” y el libro contiene las conversaciones que tuvo con ellos. Y quienes tienen prejuicios con ese formato, pueden rechazarlo sin sondear el contenido. Pero lo que importa es el mensaje, no el mensajero. No es problema interpretar que quizás Gary Renard lo plasmó diciendo eso de los maestros ascendidos como una simple metáfora o herramienta para introducir el mensaje. Eso no importa, lo que importa es lo que dicen. Ni siquiera es un problema serio que realmente Gary Renard hable en serio si así fuese, a fin de cuentas no sería el único en ver representantes simbólicos de lo divino-con-forma, esto no se da solamente en no-iluminados como Gary Renard, incluso algunos iluminados como Ramana Maharshi relataron algún que otro “encuentro” o “visión” de “dioses” o gente “inusual” (por decirlo así). En el caso de Gary Renard, es sintomático que lo primero que le dijeron, nada más saludar, fue que ellos eran SÍMBOLOS. Esto tiene relevancia y puede ser interesante citar esas primeras palabras con que le saludaron (recordemos el uso de las palabras, por ejemplo la palabra “Cielo” para ellos significa lo mismo que según el lenguaje de algunos gurus como Ramana Maharshi han llamado “estado natural”):

«Hola, querido hermano. Puedo ver que estás anodadado, pero no tienes miedo. Yo soy Pursah, y éste es nuestro hermano Arten. Aparecemos ante ti como símbolos cuyas palabras facilitarán la desaparición del universo. Digo que somos símbolos porque cualquier cosa que parece tomar forma es simbólica. La única verdadera realidad es Dios o puro espíritu, que en el Cielo son sinónimos, y Dios o puro espíritu no tiene forma. Por tanto, en el cielo no existen conceptos como masculino o femenino. Cualquier forma experimentada en el falso universo de la percepción —incluyendo tu propio cuerpo— debe, por definición, ser un símbolo de otra cosa. Éste es el verdadero significado del segundo mandamiento: “no crearás ninguna imagen de Mí”. La mayoría de los eruditos bíblicos han considerado que este mandamiento particular era un misterio. ¿Por qué no querría Dios que te formaras ninguna imagen de Él? Moisés pensó que la idea era librarse de la idolatría pagana. El verdadero significado es que no deberías formarte ninguna imagen de Dios porque Dios no tiene imagen. Esta idea es importante para lo que diremos más adelante». 

Leer ese libro de Gary Renard puede animar a sondear UCDM, y comprenderlo profundamente. Otro prejuicio contra UCDM sería la “acusación” de ser un texto que surgió por “canalización”. Independientemente de que dicha acusación sea más o menos aproximada a los hechos, volvemos a lo esencial: lo que importa es el mensaje, no el mensajero ni la manera en que el mensaje llega. 

El mero hecho de que use terminología cristiana puede ser un problema para algunos, pero no tiene por qué serlo. Muchos hemos sido educados en países de tradición cristiana, y algunos hemos podido sentirnos decepcionados por algunas cosas que hemos percibido en el cristianismo. Para algunos ha resultado natural, como fue mi caso, interesarme intensamente en otras tradiciones más exóticas, en mi caso sobre todo el hinduismo-no-dual o advaita, sobre todo Ramana Maharshi. Pero esto no nos debería impedir reconocer una enseñanza no-dual incluso si ésta se expresa en lenguaje cristiano. El propio Ramana Maharshi mostró siempre un gran respeto por otras tradiciones (como el cristianismo, el islam, etc), y UCDM, a pesar del “ropaje” o lenguaje cristiano, una vez bien entendido se comprende que se asemeja mucho más a las Upanishads y no tanto a la Biblia, excepto algunos momentos puntuales de la Biblia que sí son inspiradores y fueron elogiados incluso por Ramana Maharshi (ejemplo: la afirmación “Yo soy lo que soy”). 

Digamos que UCDM se asemeja a la Biblia en la forma (en la apariencia, en el lenguaje) pero se asemeja más a las Upanishads en el contenido (en el mensaje que realmente da). 

((Como el sistema me dice que no cabe el mensaje entero por haber superado los 15.000 caracteres, lo parto por aquí y lo continúo en mi siguiente comentario))
Toni
 
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Re: Un Curso de Milagros, una enseñanza no-dual

Notapor Toni » 27 Abr 2013, 02:23
((Continuación del post principal, pues no cabía entero))

Una vez superado los prejuicios iniciales, cuando sondeamos profundamente UCDM (desde una óptica no-dual), vemos lo práctico que es. Ayuda a reconocer la paz, y la paz podríamos casi decir que es la puerta abierta al despertar o reconocimiento del puro Ser. 

UCDM no es nada breve (con más de 1000 páginas) pero es práctico y directo (bien entendido), no se anda por las ramas, no se corta a la hora de usar las palabras de manera que resulte útil para comunicar sus ideas. Por ejemplo la palabra “elegir”, la cual a veces despierta debates entre los estudiantes de advaita, ya que no hay hacedor individual ni tampoco el elegir es algo real sino que es un proceso ilusorio, sin embargo en la práctica, elegir bien (autoindagar, discernir), funciona. Por ejemplo si no recuerdo mal Ramesh Balsekar dijo algo parecido a esto: que aunque no podemos elegir porque elegir es ilusorio, sin embargo en la práctica ¡hagamos como que podemos elegir y elijamos!

UCDM se refiere también al tema de elegir, entresaco algunas citas breves sobre el tema:

La percepción se basa en elegir, pero el conocimiento no. (T.25.III.3.1) (Pág. 589 del Texto) 

En este mundo hay que tomar decisiones, y hay que tomarlas tanto si son ilusorias como si no. (S.1.I.2.4) (Pág. 8 de El Canto de la Oración, en la edición publicada por Grano de Mostaza)

La idea de que hay alternativas entre las que elegir es una ilusión. Aun así, dentro de esta ilusión yace el des-hacimiento de todas las ilusiones, incluida ella. (T.26.III.6.4) (Pág. 615 del Texto)

Este es el mundo de los opuestos. Y tienes que elegir entre ellos a cada instante mientras el mundo siga siendo real para ti. No obstante, debes aprender cuáles son las alternativas que verdaderamente tienes (...). (S.2.I.10.1-3) (Pág, 25 de El Canto de la Oración)


Las dos únicas alternativas son, como explica UCDM, o la percepción del ego o la percepción del Espíritu Santo, y de estas dos alternativas (aunque ambas sean en último término ilusorias porque ambas son, en lenguaje de UCDM, “percepciones”), solamente una tiene sentido y permite el completo despertar o iluminación. La otra alternativa, la del ego, no es nada, pues sólo supone demorar por un tiempo el despertar, ya que finalmente la percepción correcta es la única salida y se opta por ella, como así "fue" (todo el sueño ya "acabó", desde una perspectiva elevada; y desde otra perspectiva aún más elevada el sueño ni siquiera ha sucedido, pues el Hijo de Dios jamás podría ser engañado, ni siquiera por Sí Mismo, pues el engaño no existe).


Elegir implica que la mente está dividida. El Espíritu Santo es una de las alternativas que puedes elegir. (T.5.II.6.6-7) (Págs. 83-84)

Recordemos de nuevo que las palabras “Espíritu Santo” en UCDM significan la Inspiración Universal o Maestro Interior. Si uno cree ser un cuerpo, su mente es como si estuviera dividida (separada de lo Absoluto, confundida con lo irreal); pero si uno se abre receptivamente al Maestro Interior, se reconocerá la no-dualidad de la Mente o del Ser. El Ser es íntegro y no puede ser dividido (excepto en fantasías, ilusiones) porque es inmutable. 

UCDM es práctico. Elegir es ilusorio, pero parece suceder y UCDM expresa sus consejos así. En realidad incluso el despertar es ilusorio, pues el espíritu está siempre iluminado por así decir, pero mientras no reconozcamos esto plenamente estamos digamos que “soñando”, y el sueño del despertar parecerá suceder, antes de volver a disfrutar o reconocer plenamente nuestro siempre iluminado espíritu.

UCDM en algún momento lo expone más o menos así (en su lenguaje): que el espíritu está iluminado, pero nuestra mente parece estar dividida. Por eso UCDM está dirigido para ser usado en el nivel mental, que es donde hace falta, es donde parece haber confusión. Solamente la mente puede experimentar la iluminación, pues el espíritu, por así decir, ya está iluminado.

UCDM también incluye muchos consejos típicos de otras tradiciones, como el “no hacer nada”, sin embargo no se atasca en el significado superficial de esas palabras. Es cierto que no hay que hacer nada porque ya somos lo que somos (somos espíritu, somos el Sí Mismo el cual es el Uno-siempre-iluminado, por así decir), pero esto no quiere decir que mientras aún sentimos estar en un cuerpo no necesitamos seguir los consejos inspiradores. Por ejemplo autoindagar. El “no hacer nada” no significa que haya que dejar de autoindagar, pues la autoindagación no es un hacer.

Y volvemos a lo de “elegir”. ¿Elegimos autoindagar? ¿O no? Aunque la elección sea ilusoria, y aunque el tiempo sea ilusorio, mientras nos parezca vivir en el tiempo, elegir la autoindagación será más efectivo si nuestra idea es experimentar el despertar. Digámoslo así: si se elige autoindagar, el despertar parecerá que sucede más rápidamente. Esto no es relevante una vez ya despierto porque el tiempo es ilusorio, ¡pero cuando uno aún está soñando y cree sufrir, sí resulta muy útil que parezca que despertamos del sufrimiento lo antes posible jejeje! 

UCDM afirma que «Este curso opera dentro del marco de referencia del ego, pues ahí es donde se necesita». Por eso a veces la manera de expresarse puede parecer demasiado “tosca”, usando términos que el propio UCDM reconoce ilusorios como el perdón, el elegir, el ego, etc. UCDM afirma que el ego no existe, sin embargo la palabra “ego” y la manera de desvanecerlo es de los puntos más recurrentes en esta enseñanza. ¿Por qué? Porque mientras la mente esté confundida creyendo falsas creencias (principalmente la creencia “soy un cuerpo”), para esta mente el concepto de “ego” tiene utilidad, ya que el ego aparenta existir mientras la mente siga identificándose con él (la identificación con la idea de la separación, representada principalmente por las palabras “soy un cuerpo”). Mientras estemos identificados con el ego (con la culpa y la separación, los límites, las formas, etc) nos será útil comprender el concepto de elección correcta, la elección que ayuda a despertar. 

El tiempo es ilusorio. Y de hecho se puede abandonar el sueño completa y definitivamente en cualquier momento que la mente lo desee. Pero ha de ser un deseo pleno, de todo corazón, sin desear nada más. Mientras se deseen algunos sueños de formas/separación/culpa, el despertar total-permanente no se experimentará porque la Verdad no se puede mezclar con las ilusiones. La Verdad es Una, es Totalidad, y la totalidad no es compatible con la creencia de que pueden haber trozos separados o dualidad. No se trata de preferir algunos sueños “agradables” a otros sueños “desagradables”, sino que el tema que interesa al buscador sincero es el tema de despertar o no despertar. Y el despertar es despertar de todos los sueños sin excepción. Y la felicidad es total. 

Sigue siendo cierto que lo único que nos “separa” de la Verdad, es creer que nos hemos separado de ella, lo cual no es cierto. O como decía Ramana, que el único obstáculo a la Realización es la creencia de no estar realizado. Nuestro espíritu ya es perfecto y realizado, desde siempre, eternamente, tal como es. Simplemente es. Pero para reconocerlo, debemos elegir la última ilusión: despertar de todas las ilusiones. UCDM y otras enseñanzas no-duales nos enseñan a elegir en esta dirección. Una vez experimentado el despertar, es obvio que nunca hubo elegir, pues todo es como es. El espíritu nunca se durmió. La dualidad fue, por así decir, un simple chiste. Un chiste temporal pero es que el tiempo mismo es ilusorio, parte del chiste jejeje

Puesto que el tiempo es ilusorio, podemos elegir despertar ahora. Sin esperar. ¿Esperar a qué? ¿Qué nos retiene? Según los sabios de las diversas tradiciones, lo que nos retiene es la falta de discernimiento y el apego que surge de tal falta de discernimiento. Elegir el perdón/discernimiento, es ilusorio pero funciona si la mente desea experimentar como que el despertar sucede más rápidamente. El advaita y sus diversas variantes son una magnífica opción para elegir seguirla (autoindagación, discernimiento, etc). Otras enseñanzas no-duales como algunos budismos, UCDM, las explicaciones de diversos místicos, etc, son también magníficas opciones para elegir despertar. ¿Quién elige? ¿Es ilusorio elegir? Eso no importa. La mente que elija (o que haga como que elige), y luego vea. 

UCDM dice que Dios es. La verdad es. Intemporalmente. Ahora. Por lo tanto no hay camino para ser lo que ya se es. Pero mientras parecemos vivir en el tiempo, parecerá también haber camino, aunque sea un camino ilusorio hacia un despertar ilusorio, y así finalmente reconocer el Ser, lo que siempre es. Y en este sentido, UCDM sí se puede decir que es un camino. Aunque como dice UCDM: es “un camino sin distancia”. 

Como toda enseñanza no-dual, UCDM resulta útil a quienes hayan tenido alguna “experiencia” de no-dualidad (a eso UCDM lo llama “revelación”) y tras haber probado el “pastel” (la plenitud), quieren disfutarlo de manera definitiva en la iluminación (“sahaja samadhi” creo que se dice en lenguaje advaita, o algo parecido). Pero UCDM no pone el énfasis en la iluminación. Lo pone en la paz. Porque dice que el Amor (lo Absoluto) no se puede enseñar con palabras (dado que el lenguaje humano es dual), pero sí se puede enseñar con palabras la manera de dejar de seguir obstaculizando el Amor (sin darnos cuenta fantaseamos barreras ilusorias para ocultar al Amor, mediante falsas creencias y apegos). Así que UCDM sí enseña a darnos cuenta de qué manera estamos alimentando el apego a las ilusiones, para que así seamos libres de elegir un cambio de mentalidad a favor del despertar. Deshacer los obstáculos nos permite sentirnos en paz. Y la paz es el requisito previo que nos permite darnos cuenta de la Paz o Amor no-dual. Puede ser una enseñanza útil por lo tanto para quienes quieran sentirse en paz (hayan tenido previamente alguna “revelación” o no), y en cuanto a la iluminación, eso es una Gracia, pero si dejamos de ponerle barreras, por Sí Misma la Gracia brillará, pues ya está aquí desde siempre. En la práctica, las enseñanzas no-duales como UCDM están orientadas a ese feliz “final”: el despertar o recordar lo Absoluto, de manera permanente y definitiva (sahaja samadhi).

Me he enrollado un poco para mencionar este tema, pero tal vez sea útil para alguien, y de todos modos quien no le haya gustado no está obligado a leer esto jejeje

Resumiendo: que comparto aquí mi opinión personal de que UCDM es una enseñanza no-dual, y tan válida y eficaz como las vías no-duales más conocidas. Y puesto que podría ser útil para alguien, aquí queda mencionado. 

Finalmente, tarde o temprano, de un modo u otro, las apariencias finalmente se disuelven para toda mente, dejando al descubierto la única Mente o Sí Mismo o Cielo o como se quiera nombrar. Ninguna “mente” se puede perder, puesto que sólo existe el Sí Mismo, único, y que siempre es. Todo anda bien, porque el ego es irreal y el Sí Mismo sí que sabe. Sabe todo sobre Sí Mismo. Y nada más que eso. En este caso, “nada más” indica que no incluye las ilusiones. Pues el Sí Mismo es todo, es plenitud, es totalidad, es ilimitado. Es felicidad indescriptible, es inefable. Y puesto que es indescriptible, UCDM no se concentra en dar palabras para ese estado final o estado natural, pero sí da palabras, ¡y muchas!, para facilitar el reconocimiento de dicho estado. Lo que importa es la Experiencia (por así decir… necesitaba una palabra), no las palabras. Lo que importa es Eso. Lo que somos. ¡Nada es más satisfactorio que el Ser, pues el Ser es lo que somos y resulta infinitamente satisfactorio para Sí Mismo! 

Saludos

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