martes, 12 de mayo de 2015

Psicología de la religión

Psicología de la religión

La Psicología de la Religión es la rama de la Psicología aplicada y de la Ciencia de la Religión que trata las cuestiones psicológicas vinculadas a la práctica religiosa. Estudia las creencias, actividades y experiencias religiosas desde el punto de vista psicológico.
Psicología de la religión responde a las preguntas y reacciones del ser humano acerca del sentido último de su existencia en este mundo y más allá de la muerte. Es una búsqueda que sitúa al hombre ante una realidad superior distinta de él, que suele concebir como personal y trascendente y con la entra en relación mediante la fe. Se ocupa del origen y naturaleza del sentimiento religioso, y del origen de la religión como tal. Algunos consideran a la religión como una proyección patológica del ser humano que necesita curación. Los psicólogos de la religión se interesan por la relación que existe entre la personalidad y el desarrollo de la actitud y el comportamiento religiosos. También estudia las manifestaciones que adopta la religiosidad popular, así como las nuevas formas de religiosidad que han surgido en Occidente. Puede ayudar a comprender lo religioso en el hombre.1
Los pasos iniciales en la fundación de la Psicología de la religión, en tanto rama de la psicología, remontan a la iniciativa de Friedrich Schleiermacher en su obra "Psychologie" del año 1862. El primer gran clásico de la especialidad fue William James con su obra "Las variedades de la experiencia religiosa" (The varieties of religious experience) del año 1902.
La escuela psicoanalítica fundada por Sigmund Freud dio un impulso decisivo a la disciplina. Dentro de la misma se mencionan generalmente a Carl JungAlfred Adler y más recientemente a Erich Fromm, si bien en muchos aspectos difieren del enfoque inicial de Freud.
A partir del siglo XX se desarrollaron estudios psicométricos, el enfoque evolutivo y las teorías evolucionistas.

Historia[editar]

Los comienzos[editar]

Para muchos, William James (1842-1910) es el fundador de la disciplina. Fue presidente de la American Psychological Association y escribió uno de los primeros textos de psicología, que en el campo de la psicología de la religión conservan aún hoy en día un cierto interés.
James diferenciaba la religión desde el punto de vista institucional, que se refiere más bien a los grupos religiosos y su organización, de la religión considerada en tanto que práctica personal. En el marco de esta última, el individuo puede vivir experiencias místicas independientemente de la cultura. Era este el aspecto que más le interesaba. Distinguía entre religiosidad sana y religiosidad enfermiza. Para James, los individuos con una predisposición "saludable" tienden a ignorar la maldad en el mundo y se concentran en sus aspectos positivos y en el bien en general. Por el contrario, aquellos predispuestos hacia una religiosidad patológica no pueden dejar de lado la percepción del mal y del sufrimiento y necesitan una experiencia unificadora, religiosa o de otro tipo, que les permita reconciliar el bien y el mal.
Para James, que se ubica en la corriente del pragmatismo, es necesario evaluar la eficacia de la religión: si un determinado individuo motivado por la fe lleva a cabo actividades religiosas y si esas acciones redundan en efectos positivos, tales prácticas son entonces la vía adecuada para dicho individuo. Si por el contrario tal accionar no es eficaz, la persistencia de la práctica religiosa aparece desprovista de racionalidad.

La escuela psicoanálitica[editar]

Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, se sitúa en la tradición de Ludwig Feuerbach cuyas tesis considera como su punto partida filosófico y de Friedrich Nietzsche respecto de quien sostiene que habría intuitivamente adelantado muchos de los puntos de vista del psicoanálisis. También fue influenciado, sobre todo durante su juventud, por los escritos de Arthur Schopenhauer. Freud tiene una visión crítica de la religión en todas sus formas y refuerza las críticas filosóficas ya existentes con los elementos empíricos adquiridos en el campo de las ciencias naturales en tanto que médico durante la gestación del psicoanálisis. En ese contexto desarrolló la idea que la religión es un fenómeno comparable a las neurosis infantiles.
Freud desarrolla al respecto tres tipos de argumentos: antropológicoontogenético y filogenético.
Desde el punto de vista antropológico, define a la religión como un mecanismo de defensa infantil frente a los albores de la condición humana: el ser humano personificó las fuerzas naturales y las elevó a la categoría de fuerzas protectoras que le ayudan a sobrellevar su sentimiento de impotencia. El modelo de comportamiento subyacente está ligado a la percepción que el niño tiene durante su primera infancia de sus padres y sobre todo de su padre, en tanto que personaje protector.
Freud elabora su argumento ontogenético sobre las consecuencias de las primeras experiencias infantiles: la conducta ambivalente del niño respecto de su padre toma la forma de fe en los adultos. Pero poco a poco el niño percibe que tampoco los adultos pueden asegurarle una protección completa frente al mundo y los poderes exteriores. Por ello, busca protegerse a través de la creencia en dioses. Tales dioses son al mismo tiempo que temidos, los depositarios de esa angustiosa búsqueda de protección.
El tema de la "añoranza del padre"2 es utilizado en la explicación de la génesis del clan primordial. Freud se basa en el modelo ideal de la horda primitiva tal que formulado por Charles Darwin en la cual el "padre" de la horda es presentado como un déspota absoluto, al mismo tiempo adorado y aborrecido por sus miembros, entre otras cosas debido a su derecho a la posesión de todas las mujeres de la horda. El odio y los celos llevan a los integrantes a asesinar colectivamente ese padre protector y tiránico.3 A raíz de la contradicción simbólica implícita en tal acción (destrucción del ideal adorado y detestado) el sistema primordial no puede sobrevivir. Se hace necesario establecer, en tanto que comunidad por nacer, un acuerdo que evite el resurgimiento de aquel modelo, y sobre todo, que impida a los miembros de la horda la posesión de las mujeres pertenecientes a la misma. Nacen así la prohibición del incesto y concomitantemente la necesidad de buscar mujeres ajenas al grupo: la ley de la exogamia. Con el transcurso del tiempo se organizan ceremonias y comidas colectivas para conmemorar el asesinato místico, en añoranza del padre asesinado. El sentimiento de culpa colectivo de la humanidad toma la forma de "pecado original" y asume los roles de protector de la cultura primitiva, de la organización social, de la religión y de límite impuesto a las costumbres sociales.

Notas[editar]

  1. Volver arriba José Morales, Teología de las Religiones, RIALP, España, p. 18
  2. Volver arriba Este tema fue desarrollado extensivamente por Freud en su obra "Tótem y tabú". Para aquellos a quienes no escandaliza un enfoque humorístico, el escritor inglés Roy Lewis plasmó este mito en su novela titulada en "On how I ate my father" (1960) (De como comí a mi padre) traducida al español bajo el título "Fin del pleistoceno". La misma puede descargarse gratuitamente de la biblioteca digital de literatur

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